Archivo del Autor: Sra. decente

Acerca de Sra. decente

Ni siquiera sé si quiero hacerlo.

El miedo a ser.

Soy una mujer.
Cuando nací con vuelta de cordón hace ya unos cuantos febreros me hicieron un corte en la cabeza con las tijeras que utilizaron para desahuciarme de la placenta que mi madre había hecho para mí,lo único en la vida que ha sido mío de verdad.
Tras ponerme el oxígeno por fin respiré y estoy casi segura de que la primera bocanada de aire me revolvió el estómago,ahí comencé a tener miedo,no lo recuerdo pero lo sé.
Siempre me dicen que nací muy fea y me hace gracia,pero coño…¡nací maltratada física y psicologicamente! Feos vosotros ahora.
Un viernes 8 de febrero,a las 13:00 horas (como siempre digo,la hora del vermú) vio la luz otra mujer.Desde el primer segundo una mujer.
Durante toda la vida he oído qué no se debe hacer,qué no está bien visto,qué ocurrirá si lo hago,pero aún no me han contado quién es ése que marcó las reglas,qué puto paleto fue el que ha jodido el concepto de mujer que llevo grabado a fuego.
Me estoy lavando el cerebro,estoy reseteando,estoy besando la calva de mi Yo bebé,las tetas doloridas de mi Yo puber,los párpados irritados de mi Yo adolescente.Estoy poniéndole el hombro a mi Yo abandonada por mí misma,me estoy aplaudiendo por haberme dado cuenta.
Sentiría odio por muchas personas si no me parase a pensar que ellos,como todos,son también víctimas,pero os veo recién nacidos,nos veo de niños y mi instinto maternal (supongo que tendré algo) me dice “quizá no haya tenido tu suerte,seguro que nació y lo primero que hizo fue llorar igual que tú,sentir miedo”.
Soy una mujer,un ser humano que no para de hacerse la misma pregunta siempre: ¿por qué?
Por qué no me dejan ser sin juzgarme.Por qué no me dejo ser.Por qué no dejo ser a los demás.
He decidido actuar asumiendo todas las consecuencias,defenderme,decir lo que me gusta y lo que no,alabar las virtudes,intentar conseguir lo que me gusta sin miedo al rechazo,cosa difícil.
Si me tocan porque quiero soy,si no quieren soy,si sonrío,si me equivoco,acierto o la cago y pido perdón seguiré siendo yo.No reniego de mí ni de lo que hago,soy consecuente,elijo chocarme la mano y reirme de mis acciones más ridículas.
Si tuviera una hija o hijo le diría:Yo te quiero,pero tú debes quererte más de lo que te quiero yo.Has venido a este mundo para disfrutar,a aprender,a enseñar,has venido a sacarle partido a lo bueno y a lo malo.Escribe,escribe siempre,te conocerás mejor,dibuja lo que sientes,crea tu melodía y muévete a tu propio son.Haz lo que desees,para saber si es bueno o es malo solo tienes que hacerle caso a tus órganos,tumbarte en la cama y hacer un buen trato con la almohada,porque ella siempre te avisará cuando lo que pretendes puede hacer daño a otro ser y te impedirá conciliar un buen sueño si así es”.
Yo soy mujer,y no me da miedo,ya no.Hombre o mujer,qué mas da,disfrútalo y deja hacer a los demás.
Solo me queda pedir perdón,porque yo ya me he perdonado.

Anuncios

Carmen se pregunta.

Son las diez y veinticinco de la mañana y llaman al teléfono fijo de Carmen para decirle:

-Eres una puta…eres una puta y te gusta,se te nota,pero a mí me gusta más que a ti.Me das asco,me dan ganas de tirarte de tu puto pelo moreno cada vez que oigo esas estridentes carcajadas de zorra…

No ha querido seguir escuchando,ha colgado el teléfono,le ha entrado un pánico nuevo,recién estrenado,diferente por completo a todos los miedos que ha experimentado antes a lo largo de su vida,ni siquiera cuando veía como los muñecos despertaban y se dirigían hacia ella por las noches,antes de salir pitando a la cama de sus padres.

Suena otra vez,a las once menos cuarto,y Carmen directamente lo ha desenchufado,incluso ha llamado a la compañía telefónica para dar de baja al número.Se ha hecho una coleta,se ha echado rímel,pintalabios y colorete,va al kiosko para comprar una revista de alquiler de pisos,está decidida a irse de allí,va a llamar a unos cuantos números mientras se toma un café.

Ahora suena el teléfono móvil ¿y si es ése de nuevo? es un número privado,pero debe cogerlo,no vaya a ser una llamada de trabajo.

-Todo lo que vas pidiendo con tus gestos,tus movimientos,con la mirada… te será concedido.

Se le acaba de parar el corazón,ha visto como Alberto,el camarero,está en la parte de atrás de la cafetería hablando por teléfono.Justo cuelga.

Otra vez Carmen ha sentido como el rechazo está dando paso a una única sensación,así que se dirige hacia él:

-¿Qué tengo Alberto?

-¡Carmen! Qué susto…¿de qué hablas?

-¿Que qué es lo que tengo pa que me digas todo eso?que te he visto¿qué coño te pasa?

-No tengo ni idea de lo que estás diciendo.De todos modos si aquí le pasa algo a alguien será a ti,no sé si recuerdas lo de aquella noche..

-¡¿Que me largara de allí?! Eso no quiere decir…no te da derecho a que puedas tratarme como te venga en gana.¡Dame!…
Carmen coge la mano de Alberto,levanta su vestido,la desliza bajo la ropa interior e introduce los dedos en su vagina mirando fijamente a sus ojos con una expresión entre burlona y agresiva.
-Venga,sigue diciéndome esas cosas y te reviento.
Ahora lo que sigue,sin vaselina es mejor no contarlo.
Carmen ya está en casa,todavía no se ha duchado,está apática,no se siente apenas,apenas unas palpitaciones y también en el corazón.Se está preguntando de nuevo si es una pervertida y en el caso de que así fuera si es algo tan malo.Espera que los católicos al final no tengan razón.
-Sea como sea no hago daño a nadie,estoy soltera- se está diciendo en voz alta a la par que se quita el vestido utilizado por Alberto para limpiar el semen de su propia pierna.

 


Gustos.

-¿Qué es lo que más te atrae en un hombre?- me preguntó mirándome fijamente,analizando con esa seriedad falsa que suele utilizar para saber qué pienso de él intentando hacerme creer que se trata de una especie de estudio antropológico.
Yo no contesté claro,no con palabras,ya que los vocablos en cuestiones eróticas,creo,sobran;aunque una triste mayoría de hombres no lo entiendan e insistan en regalar frases de segunda y tercera mano sin saber que en los akelarres femeninos de media tarde invocamos con café y cigarrillos a las fuerzas del Dios y la Diosa,para que haga florecer lirios con raíz en sus gargantas parlanchinas.

Me lo preguntó sin venir al caso,y fue la forma expectante casi desesperada en la que miraba mis labios esperando respuesta lo que me impulsó a coger sus manos.Primero una,después la otra,la palma hacia arriba,la derecha,la izquierda;analizando el tamaño,que era idóneo,la textura trabajada de los dedos,su calidez.Llevé su mano izquierda a mi cara,me acaricié con ella y para oler la piel cerré los ojos,que es como se debe exhalar lo que se quiere descifrar,y con poco más empecé a sentir aquel mareo tan satisfactorio que me ordenó acercar su pulgar a mis labios;y estos llamaron a la lengua,con calma,su mano apretaba mi cara y sus ojos no sabían bien dónde posar las ganas ni qué forma tenían éstas.Si nos mirábamos a los ojos yo no podía aguantar la sonrisa,si miraba a cualquier otro lugar yo necesitaba que volviera a los ojos.
Consideré tras pocos minutos que le había quedado claro cuál es la parte,para mí,más erótica de un hombre,por lo que me levanté,miré el reloj y dije que tenía que irme,cosa que era verdad,pero también porque tenía que prepararme concienzudamente para cuando sea yo la que vaya a preguntar qué es lo que más le atrae a él de una mujer.


Una pequeña ventana a Dino Valls.

Voy a estrenar esta sección sobre pintores y obras de arte con uno de los preciosos trabajos del minucioso pintor zaragozano Dino Valls;uno de los artistas que más me ha impresionado a primer golpe de vista y sigue maravillándome por más que vuelva a ver y observar.
Sus personajes poseen una profundidad dramática en la mirada que parece reunir todas y cada una de las inocencias arrebatadas del mundo.Gran parte de los personajes parecen no haber llegado a la edad adulta o a la madurez sexual,llegando muchos a tener un aspecto andrógino.

Valls estudió medicina y cirugía antes de dedicarse por completo a crear,influencia evidente en su obra llena de referencias a la anatomía,a la cirugía.En sus cuadros los personajes sufren lesiones,apatía,ojos ahogados en pena,vemos inspección,retrospección,miedo,desnudez,incomodidad,vulnerabilidad,…
Su galería es tan jugosa,atractiva y detallista.Los pequeños detalles son grandes sorpresas y de lo más emocionante que puede esconder un cuadro.

http://www.dinovalls.com/


Degustación de Hermann Hesse.

Degustación de Hermann Hesse.

Aquí os dejo este fragmento de “Klein y Wagner”,segunda narración de las tres que componen “El ultimo verano de Klingsor”,gran obra de Hermann Hesse.
Recomiendo leer a este diseccionador de mentes,leerlo y releerlo;su análisis del alma humana,de la conciencia,del yo puro y manipulado tras el paso de los años por la sociedad y la desesperada confusión que conlleva.Creo acertar si digo que en “Alma de niño” (primera narración de este libro) casi todos podemos sentirnos muy identificados.
Hesse fue un gran escritor que detallaba honestamente las dudas y etapas del ser humano a través de la vida en una sociedad “civilizada”.
En este fragmento describe lo que puede ser darse cuenta de que el rechazo hacia ciertas personas o grupos es en cierto modo un miedo causado por los tabúes impuestos.Una atracción,culpabilidad y pánico a nuestras posibilidades,a esos deseos latentes.
Nos imponen desde el primer año de vida unas pautas a seguir,un patrón que por mucho que nos lleve a la completa destrucción de nuestra esencia respetamos a raja tabla por miedo a no ser quien deberíamos.El cielo y el infierno,el bien y el mal.
Muchos vivimos para pagar la entrada al “paraíso” sin saber si en realidad existe,dejando morir de hambre a nuestro verdadero Yo,odiando todo lo que se sale del camino trazado por otros,rechazando en muchas ocasiones lo que querríamos para nosotros;condenando en otros nuestra propia naturaleza.


Un aperitivo de Fernando Pessoa.

Fernando Pessoa fue un escritor hecho a retales,absolutamente completo,complejo y humano.
Al leer fragmentos de sus obras me adentro en el todo,hago las paces con la humanidad,me siento parte del universo.Me hace sentir acompañada,haciendo visible la luz en el calabozo que me creé poco a poco,o donde sea que me encuentre.Tengo que decir,eso sí,que gracias a la constancia y ayuda ahora me encuentro simplemente en el salón de casa,y mi mente está hoy día en el mismo lugar que mi cuerpo,juntos por fin.
Pero bueno,volviendo a lo que íbamos,no sé si sabréis de su  habilidad para utilizar heterónimos.Fernando Pessoa fue un maestro en este arte que a diferencia del pseudónimo,usado tan solo para firmar una obra con nombre ficticio, supone la completa creación de un personaje “autor”,de una persona con fecha y lugar de nacimiento,personalidad,historia propia e ideales.Un personaje creado para crear desde un ángulo “ajeno”,un alter ego,pura magia y malabarismo.
Encima Pessoa no parió uno ni dos heterónimos,sino decenas y decenas.Bernardo Soares,Fernando Reis…
Pessoa,el que es y no es.

Esto es un fragmento de “El libro del desasosiego” de Bernardo Soares (Fernando Pessoa,a través de uno de sus heterónimos).

“Envidio –pero no sé si envidio– a aquellos de quienes se puede escribir una biografía, o que se pueden escribir la propia. En estas impresiones sin nexo, ni deseo de nexo, narro indiferentemente mi biografía sin hechos, mi historia sin vida. Son mis Confesiones y, si nada digo en ellas, es que no tengo nada que decir. ¿Qué tiene alguien que confesar que valga o que sirva? Lo que nos ha sucedido, o le ha sucedido a todo el mundo o solo a nosotros; en un caso, no es novedad, y en el otro no es cosa que se comprenda. Si escribo lo que siento es porque así disminuyo la fiebre de sentir. Lo que confieso no tiene importancia, pues nada tiene importancia. Hago paisajes con los que siento. Hago fiestas de las sensaciones. Comprendo bien a las bordadoras gracias a la amargura, y a las que hacen punto de media porque hay vida. Mi tía vieja hacía solitarios durante lo infinito de la jornada. Estas confesiones de sentir son solitarios míos. No los interpreto, como quien usase cartas para saber el destino. No los ausculto, porque en los solitarios las cartas no tienen propiamente valor. Me desenrollo como una madeja multicolor, o hago conmigo figuras de cordel, como las que se tejen entre los dedos estirados y se pasan de unos niños a otros. Sólo me preocupo de que el pulgar no estropee el lazo que le corresponde. Después, vuelvo la mano y la imagen resulta diferente. Y vuelvo a empezar. Vivir es hacer punto de media con una intención de los demás. Pero al hacerlo, el pensamiento es libre, y todos los príncipes encantados pueden pasear por sus parques entre zambullida y zambullida de la aguja de marfil de pico al revés. Punto de ganchillo de las cosas… Intervalo… Nada… Por lo demás, ¿con qué puedo contar conmigo? Una acuidad horrible de las sensaciones, y la comprensión profunda de estar sintiendo… Una inteligencia aguda para destruirme, y un poder de ensueño ávidamente deseoso de entretenerme… Una voluntad muerta y una reflexión que la arrulla, como a un hijo vivo… Sí, punto de ganchillo…”


El espejo.

Fui derecha a él movida por algo parecido a unos hilos invisibles,manejada por algo desconocido y que sin embargo reside dentro de mi cabeza desde los primeros recuerdos.Es inmaterial pesado,muy rápido,también es de esponja.Noto cómo se mueve,me manosea la masa cerebral a su antojo sin utilizar un patrón definido.A veces tira y afloja durante días manejando los músculos de mis ojos,hace que mis reflejos no sean tan míos,me descontrola.Qué será,por qué es y para qué es cada vez me preocupa menos.El síndrome de Estocolmo me arropa.
Aquello mío que no soy yo me guió hacia la pared donde se encontraba el antiguo espejo de marco dorado que llevaba mostrándome lo que soy y no soy desde que aprendí a observar obsesivamente.Lo descolgué despacio,con una fuerza que desconocía tener (ese espejo podía reflejar perfectamente varios metros) y al segundo de haberlo colocado en el suelo ya estaba caminando sobre él.
Por más que intento recordar el primer paso no puedo,por ello supongo que fui dirigida por el intruso perenne.Los siguientes pasos en cambio los tengo frescos,tanto es así que cerrando los ojos puedo plantarme en el punto exacto de lo sucedido,a partir del segundo,donde el avance ya empezó a ser cosa mía.Al posar el pie en el cuarto movimiento se empezó por fin a rajar,por fin estaba destruyendo lo que había visto de mí hasta entonces,mi evolución e involución y ese séquito de mujeres que decían ser yo.Seguí andando,poco a poco y sin preocuparme por nada,estaba contenta por estar andando por el techo,pisando la lámpara horrible de hierro oxidado,la telaraña que me daba pena destruir por si en ella vivía una familia y las humedades verdosas que servían de ambientador a de mi vida.
El espejo abandonó la resistencia,llevaba lo suyo aguantando,y ahí fue cuando optó por la defensa del erizo,yo me corté y me daba igual.Tenía litros de sangre suficientes para un buen rato,seguí y seguí,dando la media vuelta cada vez que llegaba a un extremo.Realmente contenta,viendo mi sangre correr por el techo,sin gotear sobre mi cabeza,desafiando la gravedad,formando ríos,ocultando las humedades,las telarañas y esa lámpara que nunca me decidía a cambiar.Me veía las bragas,la forma de los labios se vislumbraba,era una grata imagen,los pelos escapaban por los lados,eran viejas locas sin vida apretujadas para entrar a la tienda en el primer día de rebajas.
Me cargué las plantas de los pies,pero daba igual,estaba contenta.Qué maravilla poder ir caminando por mi techo repleto de sangre que no goteaba.Fue intenso y tierno exterminar ese espejo,el baúl de mis vergonzosos reflejos.