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Gustos.

-¿Qué es lo que más te atrae en un hombre?- me preguntó mirándome fijamente,analizando con esa seriedad falsa que suele utilizar para saber qué pienso de él intentando hacerme creer que se trata de una especie de estudio antropológico.
Yo no contesté claro,no con palabras,ya que los vocablos en cuestiones eróticas,creo,sobran;aunque una triste mayoría de hombres no lo entiendan e insistan en regalar frases de segunda y tercera mano sin saber que en los akelarres femeninos de media tarde invocamos con café y cigarrillos a las fuerzas del Dios y la Diosa,para que haga florecer lirios con raíz en sus gargantas parlanchinas.

Me lo preguntó sin venir al caso,y fue la forma expectante casi desesperada en la que miraba mis labios esperando respuesta lo que me impulsó a coger sus manos.Primero una,después la otra,la palma hacia arriba,la derecha,la izquierda;analizando el tamaño,que era idóneo,la textura trabajada de los dedos,su calidez.Llevé su mano izquierda a mi cara,me acaricié con ella y para oler la piel cerré los ojos,que es como se debe exhalar lo que se quiere descifrar,y con poco más empecé a sentir aquel mareo tan satisfactorio que me ordenó acercar su pulgar a mis labios;y estos llamaron a la lengua,con calma,su mano apretaba mi cara y sus ojos no sabían bien dónde posar las ganas ni qué forma tenían éstas.Si nos mirábamos a los ojos yo no podía aguantar la sonrisa,si miraba a cualquier otro lugar yo necesitaba que volviera a los ojos.
Consideré tras pocos minutos que le había quedado claro cuál es la parte,para mí,más erótica de un hombre,por lo que me levanté,miré el reloj y dije que tenía que irme,cosa que era verdad,pero también porque tenía que prepararme concienzudamente para cuando sea yo la que vaya a preguntar qué es lo que más le atrae a él de una mujer.


Abriría la boca por ti.

He estado tres días recordando la sensación que me dejaste clavada como un pelo de cactus.Tres días con el vello de punta,con más saliva de la cuenta,sin querer rozarme al ponerme y quitarme la ropa,esperando verte para que lo hagas tú.He pasado tres días con los ojos llorosos,pero no es por alegría,ni es por mal estar.Creo que tú sabes por qué es.Setenta y dos horas imaginando poder abrir tanto la boca,como una serpiente escurridiza y preciosa de ojos rojos,y tragarte poco a poco,o de golpe,según se me antojara.

No te haría daño,eso nunca,casi nunca.Por fin podrías ver todas mis locuras por dentro,locuras que tratan de ti,también locuras en las que estoy yo sola,pensando en ti.Podrías pasear tus dedos por mis órganos mientras me hablas y notas como reaccionan ante la vibración de tus palabras.Te iba a encantar.Podrías jugar a estrangularme por dentro y soltar,aunque muchas veces ya lo haces y no te das ni cuenta.Respiraría todas las fragancias y drogas que más te gustan compartiendo así la sensación más unidos que nunca,e incluso bailaríamos aunque no lo creas.Acabaría por coser todos mis orificios,incluso los lagrimales,para no llorarte,y así retenerte dentro de mi hasta morir.Claro que,lo haría yo primero,no te preocupes,no estarás solo.Te cedería todo mi oxígeno,toda mi agua y alimento.Hasta quedarme sin nada que no fueras tú.


Hablemos de líquidos.

Como a una novicia cuando encuentra a dios o a la esquizofrenia,vino la inspiración divina a mi mente y decidí llamar a éste,mi primer blog, “Líquidos de una Sra. decente”.

¿por qué? si pudiéramos saber exactamente qué líquidos están predominando en una persona en determinado momento sabríamos qué emoción,sensación o pensamiento está pasando por su cabeza.Creo.

A veces estás tan nerviosa que tus glándulas sudoríparas mojan todas tus prendas,haciéndote sentir más nerviosa claro(además de cerda perdida).En otros momentos,la tristeza o alegría te revientan el lagrimal,esa glándula tan fuerte,el David el gnomo del cuerpo.Puede echar mares sin apenas enrojecer.En muchas,o demasiadas ocasiones el poder de la imaginación,la mirada de una mujer o la voz masculina y penetrante de un hombre determinado hacen rebosar de flujos vaginales el mundo.O como cuando la angustia de ver la lengua de quien amas dentro de otra boca,buscando algo que pensabas solo quería encontrar en la tuya,te activa la bilis hasta llegar a la garganta y escupir todo lo que te había regalado y le estabas regalando hasta entonces.

Los líquidos nos delatan,es la única forma que tiene el cuerpo de echar fuera toda la mierda que vamos recopilando cual Diógenes.Cuando no eres capaz de echarlo todo,o no te es suficiente porque crees estar infectado,gangrenando,maloliente,lo único que te viene a la mente es derramar el líquido de la vida a través de un corte en las suculentas venas.Pero luego lo piensas y no lo haces.Yo no lo hago,no quiero hacerlo,prefiero llenarme de nuevo de líquidos alcohólicos que desinfecten las heridas y me hagan saborear la vida aunque sea condimentada con sólidas mentiras.